Hace algunos días se cumplieron 30 años del lanzamiento del cuarto álbum de estudio de Madonna, Like a Prayer, respaldado por el sello discográfico Sire Records. Fue catalogado como el más introspectivo hasta ese momento de Madonna quien lo describió como una colección de temas acerca de su padre, madre y la relación que llevaba con su familia.
Fusionando ritmos dance y funk con soul y góspel, algo un tanto extraño para el pop que estaba generando hasta antes de esta placa, Madonna además generó mucha controversia al presentar como sencillo inicial el tema que le da título al disco, Like a Prayer, lo anterior consecuencia del video que mostraba múltiples motivos religiosos además de basar la historia gráfica en los deseos carnales generados por una Santo.
11 tracks que le dieron un nuevo rumbo a la Reina del Pop y que además marcó la pauta para convertirse en una artista que generaría polémica en cada oportunidad que se le presentara, la década de los años 90 estaba por comenzar y este disco no era nada en comparación a lo que al mundo le esperaba.